jueves, 6 de septiembre de 2007

DEFINICIÓN

El Franchising, Franquicia o también denominado “Sistema de Licencias”, es una forma de distribuir bienes o de prestar servicios, a través de la cual una empresa que distribuye dichos bienes o presta servicios, lo hace por medio de marcas comerciales, aspecto físico del negocio, conocimientos a fin de concretarlos, métodos de operación, capacitación o especialización de personal, apoyo continuo en las ventas, etc. Dicha empresa, llamada también licenciante, autoriza su uso por parte de terceras personas –licenciados o licenciatarios– mediante una retribución, y además estará sujeto a diversas obligaciones y condiciones referidas a la forma de ejecutarlo.
El Contrato de Franquicia está concebida como una estrategia o sistema de negocios, por la cual un individuo o una empresa –franquiciante- otorga determinados derechos de uso de marca y transfiere tecnología para la operación de un negocio de éxito comprobado a otro individuo o empresa –franquiciante o franquiciatario-, a cambio de ciertas cuotas y regalías.
Estas regalías comprenden todo pago regular que realiza el franquiciatario, por concepto de la explotación de la franquicia. Incluye además, una serie de elementos que son inherentes, en gran parte a esta figura, consistentes en elementos relativos a los Derechos de la Propiedad Industrial e Intelectual, como lo son: los signos distintivos (marcas, nombres comerciales, rótulos de publicidad, etc.), invenciones y nuevas tecnologías (modelos de utilidad, diseños), derechos de autor, know how, entre otras figuras de gran importancia.
Se debe tener presente que este contrato no es tan nuevo, claro está si se compara con otros contratos como la compra-venta por ejemplo, se puede afirmar que se trata de un contrato moderno.
Actualmente, muchos de nosotros conocemos una serie de productos o servicios, a través de esta figura jurídica, como por ejemplo los elaborados por: PIZZA HUT, Mc. DONALD, BURGER KING, KENTUCKY FRIED CHICKEN, etc. Esto en cuanto se refiere al sector comida rápida o también llamado fast food, pero debemos precisar que también se presenta en otras actividades como: ferretería (Ace Hardware Corp.), por citar un ejemplo. El crecimiento de estos negocios ha sido considerable, más aún en las últimas décadas; su éxito se debe quizás al importante papel que juega hoy en día en la economía mundial moderna, rol en el que los participantes, en cierta forma, no pierden, a mayor abundamiento mencionaré que por un lado, el franquiciante puede y tiene la posibilidad de expandir su negocio muy rápidamente, sin que sea necesario un gran capital en juego, ni perder el control del producto o servicio; por otro lado, el franquiciatario formará un negocio propio sin arriesgarse a la creación de uno nuevo, aún más, cuenta con un gran respaldo, que es el éxito reconocido en el mercado y el Know How suficiente. Además el consumidor se ve favorecido al adquirir productos o servicios, con calidad garantizada y a precios competitivos.
Es también importante tener en consideración que más del 60% de los negocios creados independientemente, no tienen un tiempo de duración muy largo, por lo que a través de la Franquicia, la mortandad de diversas firmas se reduce considerablemente.

ORIGEN

Las franquicias, como hoy se conocen, tuvieron sus orígenes a mediados del siglo pasado, cuando algunas empresas norteamericanas agobiadas por los altos costos laborales, decidieron implementar este sistema de concesión, sustituyendo la tradicional remuneración salarial a sus vendedores, por el cobro de un porcentaje sobre el volumen de ventas que ellos hiciesen de los productos, bajo los signos distintivos de la empresa y en condiciones de exclusividad en zonas prefijadas de común acuerdo entre éstos y aquellas.
Ello le permitió a los primeros franquiciados, abrir establecimientos de comercio con niveles de riesgo menores a los que tendrían de organizar sus propios negocios, al contar con el prestigio y el conocimiento probado de las compañías franquiciantes. Para éstas últimas, el mecanismo permitió la ampliación de la clientela, de darse a conocer, y por supuesto, la obtención de regalías con ocasión de la labor desplegada por los franquiciados.
El ejemplo más resaltante se puede ver en los Estados Unidos de Norteamérica, en el año 1850 aproximadamente, cuando la compañía SINGER & CO o Singer Sewing Machine Company, se enfrentó a un problema serio en la distribución de sus famosas máquinas de coser. Su dilema consistía en cómo distribuir el producto a nivel nacional, con reservas bajas de efectivo y en una época en que sus ventas todavía no eran buenas, dado el innovador producto. En 1851, uno de sus representantes de ventas ubicado en Dayton, Ohio, que operaba bajo comisión logró vender su cuota de dos máquinas y además, generar una lista de personas interesadas en conocer el funcionamiento de las mismas. La compañía al pasar por problemas serios de flujo, no tenía capital, motivo por el cual cambió su estructura básica de funcionamiento. A partir de ese momento empezó a cobrarles a sus vendedores en vez de pagarles, estableciendo el primer esquema de concesionarios en Estados Unidos.
En concreto, en 1929, General Motors recurre a un contrato que favorece el asociacionismo entre la central y sus distribuidores, de forma que se favorecía la colaboración entre las partes, al tiempo que ambas mantenían niveles razonables de independencia. De esta forma, la reacción ante las leyes antitrust, tendentes a evitar la integración vertical de distribuidores y productores, facilitó el desarrollo efectivo del sistema de franquicias, de cuya vitalidad y éxito da fe su actual expansión a prácticamente todos los sectores de la economía.
Ahora bien, las franquicias dejaron de ser experimentos exitosos para convertirse en una necesidad de los comerciantes, al término de la Primera Guerra Mundial. En países como Estados Unidos creció alarmantemente la demanda de bienes y servicios, especialmente por el incremento en la población norteamericana.
De esta manera, las empresas que querían ampliar sus mercados empezaron a otorgar franquicias a lo largo del territorio, pudiendo para ello contar con el concurso de un sin número de comerciantes con poca experiencia empresarial.
El espíritu optimista del momento generó un sistema de consumismo, el cual dio pié a la compra generalizada de todo tipo de bienes, entre las que figuró los automóviles. Al incrementar el número de autos, se hizo evidente la necesidad de una mejor infraestructura de carreteras, estacionamientos, esto impulsó la creación de centros comerciales, esto generó una férrea competencia con las tiendas, hoteles restaurantes y negocios tradicionales o familiares ubicados en los centros de las poblaciones y ciudades.
En ese momento se presentaron las franquicias como el medio ideal para distribuir cientos de nuevos productos que satisfacían las nuevas condiciones de negocios, así como la voraz demanda de los consumidores norteamericanos.
Precisamente en los años cincuenta, comenzó también el despegue en franquicia del sector de fast food, con nombres tan conocidos como McDonald's, Burger King o Kentucky Fried Chicken. Numerosas actividades de todos los sectores comenzaron progresivamente a sumarse a este método de expansión de negocios, hasta el punto de alcanzarse ya en 1988 el medio millón de establecimientos, que daban ocupación a unos siete millones de personas, sólo en el país norteamericano.
Del mismo modo, en los años 70 en Europa, debido a la saturación de los mercados, comienza a desarrollarse en toda su plenitud el sistema de franquicia. El boom fue tal, que de ser un sistema materialmente desconocido, años más tarde cientos de innovadores empresarios encontraron en la franquicia el sistema ideal para ampliar sus negocios.
Es importante recalcar que la legislación específica sobre la materia surge recién en la década del setenta en California। En América Latina, se ha receptado bajo diversas denominaciones, sin que se hayan concretado norma específica alguna. En nuestro país, ya es una realidad, en virtud de la invasión progresiva de las cadenas de comercialización de comidas rápidas o FAST FOOD.

En la década del 90 del siglo pasado, General Motors utilizó el Franchising para promover y aumentar la colocación de sus automóviles; y Coca Cola otorgó franquicias para embotellar y comercializar su conocido producto.
En las primeras décadas de este siglo XX, las empresas más importantes co­menzaron a percibir las ventajas de utilizar el Franchising para ampliar la comercialización de sus productos y de sus servicios. Otros fabricantes de automóviles adoptaron rápidamente el sistema que había ensayado General Motors. Luego siguieron cadenas de supermercados, o de establecimientos de comidas rápidas.
También ya antes de la segunda Guerra Mundial, las compañías petroleras que comercializaban combustibles y lubricantes —fundamentalmente— al público, crearon grandes redes de franquiciados, que generaron grandes redes de estaciones de servicio —ahora servicentros— que perduran hoy día.Fue luego de la gran conflagración mundial que el Franchising tomó un auge fenomenal. La Asociación Internacional de Franchising define a la franquicia co­mercial como un método para la comercialización de productos o servicios, es una relación contractual entre un franquiciante y un franquiciado en la cual aquel ofrece mantener un interés continuo en el negocio de franquiciado que funciona bajo una denominación común, se identifica con los símbolos de aquel, utilizando técnicas y métodos que le son transferidos a su propia organización empresarial, que funciona bajo su responsabilidad y riesgo, pero que es permanentemente supervisada por el franquiciante